
Gracias por atenderme. Quede mi testimonio intrascendente como uno más entre la confusión que el mar provoca. Porque somos muchos los que vagamos desorientados buscando nuestra propia libertad, soñando la felicidad escondida más allá del horizonte.
Las islas del Caribe fueron soñadas antes de ser vistas.
He soñado tantas veces con Cuba.
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